Esta es la historia de una joven ciega que se odiaba a si misma, y a todo el mundo por ser ciega.
Odiaba a todos, menos a su novio que la quería mucho. Un día, consiguió un par de ojos sanos. La operaron y pudo ver. Cuando lo hizo, el novio le preguntó si se casaría con el, a lo que ella respondió que no, porque se dio cuenta que él era ciego .
El novio, triste, lo comprendió y se despidió de su vida.
En su partida le dijo:
Te amo. Tan solo te pido que cuides muy bien de mis ojos pues te los regalé y ahora son los tuyos.
Hoy, antes de decir algo destructivo, Piensa en los que no pueden hablar; Antes de quejarte del sabor de tu comida, piensa en los que no tienen que comer.
Antes de quejarte de tu pareja, piensa en los corazones solitarios y tristes que añoran un compañero.
Antes de quejarte de tus hijos, piensa en quienes no los tienen y los desean.
Cuando estés cansado y reniegues de tu trabajo, piensa en los millones que están desempleados y quisieran el tuyo.
Antes de señalar con el dedo, Y TOMARTE LA ATRIBUCION DE JUZGAR , recuerda que todos hemos cometido errores, y lo seguiremos haciendo.
Y cuando el cansancio y las tinieblas quieran timarte y llenarte de pensamientos negativos y destructores, SONRIE!!
SONRIE y da gracias A DIOS, porque estas vivo y todavía andas por aquí. ESTA VIDA NO ES ETERNA acá en la tierra, PARA NADIE.
Es un regalo, una aventura, una celebración, un hermoso viaje.
La única vida que es eterna es la espiritual. Por eso necesitamos sembrar para la eternidad, sin despreciar a quienes se entregan para que nosotros tengamos una mejor vida acá
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Esa mujer ciega, si odiaba a todos y solo quería a su novio, creo yo que realmente no amaba a nadie, porque el Amor verdadero es en la totalidad. Cuando uno ama a otro intenta dar cosas buenas a ese que dice amar, si odia a los demás, no puede darle nada bueno, porque el odio y el amor no cohabitan juntos. Si odia sus propias virtudes, si odia a los demás: no puede dar nada. Eso puede pasar una temporada y suele pasar a veces a personas a las que la vida ha hostigado mucho. Quiero decir, que no amaba a su novio, con esa clase de amor que lleva al matrimonio, pero sí que posiblemente le tenía un afecto por ser una persona que le acompañaba en esas circunstancias de que no veía. Si ella se odiaba porque quería ver, es lógico que cuando ve que el novio no ve lo odie, porque odia la oscuridad: la ignorancia, sea en si misma o en él. Eso no tiene nada que ver con la persona, puede quererla como un amigo. La chica rechaza el amor para casarse pero no creo que le rechazara por un amor de cariño. Hay que comprender bien la historia. Pero cuando una persona está sometida a una vida anormal, no obra con normalidad y si dice amar y puede que sienta un cariño, posiblemente este cariño es más cariño que amor.
No pasa nada…
Una cosa es el amor universal, el amor de amarse por amar a Dios y otra cosa es ese amor para casarse y compartir la vida. A veces uno ama de esta manera, (de la segunda) pero el otro-la otra ama de la primera. Ocurre muchas veces en la vida de una persona normal el amar y no ser correspondido con la misma clase de amor. Por eso digo que no pasa nada.
Y tampoco podemos pedir a una persona que nos ame por lo que le damos. Sino que tiene que amar libremente.
Yo nunca, NUNCA EN MI VIDA, quiero que me amen porque yo amo, ¡JAMÁS! Yo quiero que mi esposo me ame por amarme, sin yo decirle nada ni ponerle trampas, es decir, quiero que me AME por como soy, por quien soy y he sido. No quiero lisonjas de nadie. Y si mis padres no me amaran, y de hecho no me aman, me duele, pero no quiero lisonjas, quiero amor y sinó, me basta el de Dios. ¡Yo soy yo! y no pienso ir haciendo teatro por la vida para que me amen. Si no me aman, ¡Allá ellos! yo me aguantaré el dolor, yo viviré con mi cruz y beberé la hiel de la amargura, pero, ¡por Dios! que nadie me ame de mentiras.
A veces el amor se va. Y como dicen algunos en tono jocoso (pero ella se queda)
A veces uno ama pero evoluciona y lo que le daba ese amor no es todo lo que ahora necesita; si no están casados: no pasa nada, nada. Así lo quiere Dios.
La religión separa mucho y une mucho. Dos personas de la misma religión llevan un mismo destino. La religión es por lo que se vive: Vivimos para morir e ir al Cielo o al Infierno: La religión es todo: TODO. Hay que compartir las metas fundamentales en el matrimonio y también los ideales y maneras de pensar, como por ejemplo si uno de casado quiere vivir en el campo y el otro en la ciudad, ¿Quién cede? Es más complicado de lo que parece hacer vivir el amor de un momento, es decir, esa fascinación del “Te quiero”. O si uno quiere tener hijo y el otro sólo dos, ¿Qué se hace después? ¿Pecar? Se mal vive y se muere el amor: Es lógico y es lo real. No es que el chico o la chica sean guapos y excitantes, es algo más el amor y la convivencia. Claro que no solo es la atracción sino que a veces tiene sus cualidades, cualidades buenas y brillantes, pero sin Dios o sin la Virgen: ¿De que le sirven estas cualidades? Se morirá y según dice el catecismo tiene posibilidades de ir al Infierno. Uno se salva por el amor a Dios y no a las personas. No basta con ser “buena persona” no robar no matar y ya está, y si a eso le añades que es guapa y además de ser buena persona: Hay miles. Hay artistas que se unen a ONGs y fundaciones de ayuda para los que sufren: Sida, aborto, eutanasia. Y esa “bondad” digamos humana, les lleva a ese mal entendido respeto de promocionar a los gays, la droga… etc., porque comprenden la debilidad humana, son altruistas y en su altruismo: vive y deja vivir: pero no quisieran que sus hijos fueran gay o drogadictos. Miremos la vida, los ejemplos que vemos y dejémonos de ilusiones o de hadas que no existen. Claro que tiene que haber atracción física, pero hay miles, que digo miles: millones de personas guapas, en este mundo, pero el tiempo compartido ata y no debe atar hasta perder la razón y casarse irrazonablemente. Hay que dejarse guiar por el corazón Y LA CONCIENCIA. Y si sabes que no vas a casarte con esa persona porque tu conciencia te separa de su falta de fe verdadera (es ciego), entonces: no la dañes y déjala partir: no te creas cuando te diga que sólo tu amistad le basta, ¡quiere algo más! No os engañéis. Mejor parte de su lado!!! Y así la persona que se avenga con ella la encuentre y acabe todo este suplicio de sí y de quizás y de no… Ejemplo: Si uno de los dos encuentra la verdadera religión: VE, (deja la ceguera), entonces quiere llevar consigo a la persona que ama, pero a veces no puede.
Estoy tratando últimamente con una buena persona, que a los quince años se hizo testigo de Jehová, siendo católico, luego a los 21 años se casó con una mujer que como él era testigo de Jehová, luego a sus 28 años después de que Dios lo cercara, lo persiguiera y lo rodeara con su Amor, que él abandonó, se dió cuenta de que la verdadera religión era el catolicismo, se lo dijo a su esposa, esperó por ella, porque la amaba, la esperó hasta tener ese joven: cincuenta años, ocultando sus ganas de ir a comulgar y rezando rosarios para que ella se convirtiera, pero ella y su madre, juntas y unidas siguen siendo de Jehová, él no consiguió que ella se le uniera en su fe, y mirad que esperó años, años enteros de mal vivir y orar. Ahora siguen viviendo juntos pero no pueden tener vida íntima porque los separa el Amor. Sí, parece increíble, pero es así.
Cuando dos se casan: Lo sella Dios, y si son católicos es un sacramento, y si lo reciben en las debidas condiciones Dios UNE Y SANTIFICA… sino, no hay nada, NADA. Incluso la Santa Madre Iglesia puede declarar nulo un matrimonio cuando hay una serie de circunstancias en las que la religión de uno u otro puede poner en peligro LA SALVACIÓN.
Sí, de acuerdo, muchos no tienen pareja, muchos pasan hambre… y etc. y muchos se divorcian malviven en la tierra y en el más allá.
La historia de esa chica ciega que luego renuncia a su novio que le dió los ojos porque no veía, podía ser la historia de una persona que está perdida en el mundo, y que su novio la ayuda y ese darle sus ojos, es como decir que le da su cariño y compañía, y luego la chica con los ojos de él (el cariño y la compañía) ve la vida y descubre la fe verdadera, gracias a esa bondad que recibió de él y su compañía en los momentos tristes. De acuerdo, eso es maravilloso, pero no tiene porque casarse: casarse es SAGRADO, es una vocación con SACRAMENTO, al igual que el matrimonio. Es triste, pero cada día vemos miles de matrimonios que se divorcian ¿no es triste? sí que lo es.
Hay una cosa muy grave en el amor humano, y es que tiene que ser libre por ambas partes: LIBRE. Sino no funciona. Entran los celos, el acoso… Mal asunto, mal asunto el exigir un amor por amar y haber ayudado. Que realmente se tendría que ayudar no por amor romántico sino por amor universal, y, aunque el amor romántico puede y debe tener consigo amor universal, no debe jamás: DE SOLTEROS, acorralar a nadie.
Yo quiero que me quieran por ellos quererme.
A veces parece una neurosis el amor romántico, que es una obsesión, un deseo de posesión ante los demás: “mirad es mío: yo lo conseguí”. Eso no funciona jamás.
La pasión es buena y legal, pero no es todo eso el amor. Él Amor. Oh si alguien pudiera comprender lo que quiero dar a conocer; el Amor es Amar a Dios SOBRE TODAS LAS COSAS Y PERSONAS, y lo digo muy en serio, como en serio me he tomado mis ganas locas de que Dios me haga santa.
No digo que no sea triste que la chica de la historia esté ciega y que cuando ve luego no acepta al novio. Sí, sí, ES MUY TRISTE, pero más triste es obligar a alguien a amar, a seguir amando, cuando se ha cambiado, cuando, por ejemplo, el caso de este hombre, amigo mío, que vive la religión desde dentro de su corazón y AMA A DIOS LOCAMENTE, como un enamorado ferviente. Y, ¿por qué tiene que volver a ser testigo de Jehová para tener el amor de su esposa?, ¿por qué no puede la esposa hacerse católica? Lo cierto es que el Amor de a Dios y a su bendita Madre, pasa por encima de todo: porque DIOS SÍ QUE ES CELOSO, y puede dejarte sin nada, para que te dejen y así puedas unirte a Él, como ocurrió al hijo de mi amiga. Así de dura es la vida, y de brava.
No digo que no se sufre, ¡claro que se sufre! ¡claro que hay dolor! pero HAY QUE HACER SIEMPRE LA VOLUNTAD DE DIOS, sino lo pagas. Y no porque Dios te lo haga pagar, sino porque TODA LA NATURALEZA clama a Dios, da gloria a Dios, y tú y yo, sufriendo y todo, debemos vivir para Dios, con Dios. ¡Os animo a coger la cruz y seguir a Jesús que anda en compañía de María! ¡Siempre María! ¡¡¡Sí!!!! Es su Madre, por Ella, por esa bendita mujer Virgen y Madre, a nosotros, a cada uno de nosotros se nos perdonan los pecados. ¡Aleluya!
Y si hablamos de novios que dan ojos: Cristo nos dió su vida, TODA SU VIDA, MURIENDO EN LA CRUZ, para que le entreguemos las primicias de nuestro amor a Él, a Dios mismo Hijo de María y de Dios. ¿Quién dio más por esa ciega, Cristo o su novio?
Jamás aceptaría el amor de una persona que no amara a la Virgen María. Ya pasé por la experiencia, en mi primer matrimonio, (anulado), que él no quería ni oír hablar de Ella, mi Virgencita amada, ni de Dios. Como me lo dijo después de casados, (si me lo hubiera dicho de solteros, no me habría casado. Lo que pasa es que no hablamos del tema, yo lo creía un supuesto, lo daba por supuesto: yo era católica y él lo sabia, pero él sólo pretendía otras cosas de mi persona, y mis padres lo apoyaban: LO QUERIAN PARA YERNO. A veces pensé que lo amaban más a él que a mí, y cosa que resultó que sí. Así que él callaba todo lo que pudiera hacerme renunciar a la boda. Hay que hablar de novios y hablar claro, pero el romanticismo te mantiene en las nubes. Aunque después de casados SIEMPRE PONES LOS PIES EN EL SUELO: TARDE pero TODO LLEGA) y pensando en el bien del matrimonio, me dije, que rezaría a escondidas… pero MISERABLE COMO SOY, dejé de rezar… y me volví atea, se murió mi fe totalmente… Os lo digo de verdad, os cuento la verdad, por si a alguien le puede hacer un bien mi experiencia. Y Dios, me buscó, quedé sin nada, incluso se me quemó el piso donde vivía, y cuando digo que quedé sin nada lo digo literalmente, porque ese hombre tampoco me quería y se iba con otras mujeres. Sí que era guapo (casi todas las personas jóvenes son atractivas) y usaba perfume y sabía seducir, había sido (y seguía siendo) lo que denominamos: un don Juan. Pero eso no me llenaba, porque el placer sin amor y Amor con Dios, cansa… Cuando no lo tienes puedes pensar, que te llenará, pero puede llegar a darte asco, puede llegar a llevarte a una especie de locura al pensar: “¿Y por eso renuncie a Dios y a Santa María?”. Porque a todo se acostumbra el cuerpo: también al sexo. Y, cuando vi la locura del Amor Verdadero, el de Dios mismo que me perseguía y yo pensaba que me castigaba por haberlo dejado y era al contrario: ME BUSCABA DESESPERADAMENTE PARA AMARME EN LAS PROFUNDIDADES AGUAS DE LOS SACRAMENTOS.